Puntarenas

Guardacostas y cruzrojistas porteños le salvan la vida a marinero extranjero

Marinero es de la India e iba para Japón a bordo de mercante panameño.

  • En lo que va del año este es el segundo rescate de este tipo efectuado en el Pacífico.
  • Estos rescates requieren mucha destreza para trasferir a los pacientes de una nave a otra.

Oficiales del Servicio Nacional de Guardacostas y cruzrojistas, como parte de su misión humanitaria, trabajaron duro  junto a la tripulación de un barco panameño para salvarle la vida a un marinero de nacionalidad india.

La emergencia fue comunicada al Centro de Operaciones del Guardacostas en San José la mañana del pasado miércoles, por lo que de inmediato se organizó una movilización de oficiales de la estación de Caldera de Esparza, a la cual se unieron miembros de la Cruz Roja de Puntarenas.

Según la alerta comunicada a los guardacostas, un barco granelero de bandera panameña y de nombre Lilly Glory, llevaba a bordo un tripulante que presentaba problemas de salud, pues tenía dolores en el pecho y mucha dificultad para respirar.

Dicha nave se encontraba navegando desde Panamá rumbo a Japón y, cuando se encontraba en aguas del Pacífico norte costarricense, frente a las costas de Nicoya, fue cuando se presentó la emergencia.

Fue así como se realizaron coordinaciones para que dos lanchas del Guardacostas se toparan al barco mercante en las cercanías de Cabo Blanco, en el Golfo de Nicoya.

 

Tras efectuar una serie de maniobras para transbordar al paciente desde el buque Lilly Glory hasta una embarcación interceptora del Guardacostas, finalmente el marinero fue trasladado la tarde del miércoles hasta el muelle turístico de Puntarenas, donde lo esperaba una ambulancia de la Cruz Roja Costarricense que lo llevó hasta el Hospital Monseñor Sanabria en Puntarenas.

El paciente fue identificado como Paul Melzer, de 47 años de edad, y de nacionalidad india.

El primer caso

En lo que va del año este es el segundo de los rescates que se realiza de esta forma, pues el primero ocurrió el  7 de julio, cuando los guardacostas de Caldera fueron informados de que un tripulante del la barco pesquero Victoria G, matrícula P-12673, fue impactado en la cabeza por una polea, generándole traumas internos.

Este marinero fue transferido hasta un buque que se encontraba 50 millas náuticas al suroeste de Caldera, desde donde zarparon dos embarcaciones interceptoras para topar dicho barco y llevar a tierra al paciente.

Estas acciones humanitarias son parte de las regulaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI) mediante el Convenio Internacional de Vida Humana en el Mar (Convenio SOLAS) en el que, además de Costa Rica, otros 174 países también son parte.

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