Salud

Pacientes del hospital de San Vito son recibidos en el hospital de Puntarenas

Esto debido a derrumbes e inundaciones generadas por Eta

  • Tras 9 horas de viaje, y debido a los derrumbes, inundaciones y condiciones climáticas adversas, pacientes y personal médico, procedentes del hospital de Ciudad Neilly fueron recibidos en el Monseñor Sanabria.
  • Pacientes eran trasladados al hospital San Juan de Dios desde el Hospital de San Vito, para atención de parto de alto riesgo de paciente embarazada y debido a condición cardiaca urgente del segundo paciente.
  • Médico perinatólogo recibió a la paciente embarazada y bajo criterio médico el parto será atendido en el HMS.

“Yo iba para una cita de control prenatal normal y en la cita el doctor me dijo que tenía que enviarme al hospital San Juan de Dios ya que por mi condición no podían atender mi parto en el hospital de Ciudad Neilly; porque si se presentaba una emergencia no tenían los componentes de sangre necesarios para mí. Cuando veníamos de camino quedamos en medio de una cabeza de agua en Parrita; creo que todos los que estuvimos dentro de esa ambulancia sentimos muchísimo miedo; en la Clínica de Garabito nos recibieron y revisaron para controlar que todo estuviera bien. Cuando logramos llegar a la ruta 27 nos dijeron que estaba cerrado el paso y que en el hospital Monseñor Sanabria nos iban a recibir”.

Esto fue parte del relato de Ana Lee Chávez, una joven de 28 años, quien se encuentra hospitalizada en el servicio de Maternidad, del hospital Monseñor Sanabria (HMS) desde el pasado 5 de noviembre, cuando llegó procedente del hospital de Ciudad Neilly, alrededor de la media noche.

Doña Ana llegó al área de Emergencias Gineco-obstétricas cansada, ansiosa e incluso algo angustiada por la situación médica que provocó ser trasladada lejos de su familia y en medio de la situación climática del país; ahí fue recibida por el personal de salud, donde el Dr. Mario Víquez, perinatólogo del centro porteño la abordó haciendo uso de las herramientas digitales que posee la institución, como lo es el Expediente Digital Único en Salud (EDUS) y determinó que la paciente podía quedarse hospitalizada en el área de maternidad, donde se atenderá su parto.

“La paciente venía estable, muy cansada y angustiada por toda esta situación, buscando una respuesta y eso fue parte de lo que nosotros le pudimos ofrecer. Se valora y verifica que todo está bien con la mamá y el bebé, además al contar con espacio en la unidad de maternidad poderlos tratar y manejar su condición aquí en el hospital. Se le explicó a la paciente el plan a seguir y el alcance de parte de nosotros para llevar a bien el parto, mismo que incluso podrá realizarse de forma vaginal. Se involucró a la paciente en las decisiones y logramos definir en conjunto cuál va a ser el manejo correcto de su etapa final del embarazo cumpliendo finalmente con todos los principios para una atención integral a la usuaria”, enfatizó el Dr. Mario Víquez, especialista en medicina materno-fetal del Hospital Monseñor Sanabria.

“Yo tenía muchísima hambre y una enfermera me trajo comida a la 1:30 a.m. no sé de dónde la sacó, pero me la trajo y le agradezco mucho porque ella no tenía por qué hacerlo y aun así me ayudaron hasta en eso”, manifestó la vecina de Ciudad Neilly, Ana Lee, quien cuenta con 39 semanas de gestación.

Para el Dr. Randall Álvarez Juárez, director general del HMS esta situación deja en evidencia el lema de la institución: Una sola CAJA; “Los que nos caracteriza como funcionarios de la institución, no solo es el hecho de que somos humanos, sino funcionarios con vocación de servicio. Las horas de viaje, el cansancio, las condiciones climatológicas estaban jugando en contra, tanto de los usuarios como de los compañeros que venían en el traslado. En cada momento, ante la oportunidad de ayudar al prójimo, por convicción, lo hacemos, y eso siempre ha caracterizado a nuestro personal. Contamos con todo el equipamiento y recurso humano necesario para brindar una atención integral tanto para la madre como al bebé que pronto nacerá”, afirmó el galeno.

El segundo paciente que se recibió en el HMS presentaba una condición cardiaca que debía ser atendida en el área metropolitana. En consideración a los compañeros del hospital de Ciudad Neilly, las autoridades del hospital de Puntarenas dieron la indicación de atender y posterior a los controles médicos correspondientes trasladar al paciente con el personal de este último centro y así darle descanso a los compañeros que debían regresar a San Vito de Coto Brus.

“Los compañeros del hospital de San Vito nos indicaron que ellos podían llevar ambos pacientes hasta el hospital de destino (inicialmente), únicamente descansarían un poco y emprenderían el viaje; ¿pero dónde queda nuestra humanidad?, nosotros como centro médico tenemos las condiciones para atender a los usuarios y una vez analizado el caso y tratado ambos pacientes procederíamos al traslado correspondiente (en el caso de la usuaria embarazada se toma la decisión por criterio médico de manejarla en el HMS), esto permitiría que los funcionarios del Hospital de San Vito pudieran descansar y regresar directo a su centro de trabajo durante la mañana, ya que llegaron al hospital Monseñor Sanabria alrededor de la media noche”, puntualizó el Dr. Randall Álvarez Juárez, máxima autoridad del nosocomio porteño.

Estas situaciones permiten unificar aún más a la institución, trabajar como un solo equipo, siendo el trabajo en red una herramienta fundamental para garantizar la continuidad de los servicios, protegiendo la seguridad social de la población costarricense.

Durante la elaboración de esta nota, Ana Lee Chávez se encuentra en labor de parto, acompañada por el personal especializado y quienes han estado pendientes de la evolución del proceso que dentro de pocas horas le permitirá conocer a su primogénito.

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